SANTUARIO NACIONAL
MARIA, MATER ET REGINA, COR FIDELE ECCLESIAE
HISTORIA DE NUESTRO SANTUARIO
"CORAZON FIEL DE LA IGLESIA"
La historia de cada Santuario está escrita por el Dios Trino porque es historia de Alianza, de una Alianza de Amor con la Madre, Reina, y Victoriosa tres veces Admirable de Schoenstatt que elige a todo un pueblo para obrar maravillas, así como Dios lo hizo con ella. Escuchar la historia de cada Santuario es escuchar historia santa, porque la escribe Dios con su pueblo, la escribe María con sus instrumentos.
Ya desde 1928, se había despertado un gran interés en nuestro padre fundador por nuestro país. Seguía de cerca y con exactitud los acontecimientos políticos y eclesiales de aquella época.
El 2 de Julio de 1928 se expresó de nuestro pueblo mexicano con las siguientes palabras:
“Podemos estar orgullosos de aquello que ocurre en México… hombres que están dispuestos a ir a la muerte por su fe, por su Dios Rey, y no sólo hay algunos, sino todo un pueblo que toma valientemente partido por el cristianismo. Esto nos muestra como hoy el cristianismo todavía es capaz de entusiasmar a los hombres para dar hasta lo último” (2. 7. 1928)
María es nuestro orgullo, Santa María de Guadalupe la que nos eligió primero, la que nos amó primero, ella es la que enciende este heroísmo de fe en nuestro pueblo mexicano, y la que, en su advocación de la Madre, Reina y Victoriosa tres veces Admirable de Schoenstatt, quiere seguir moldeándonos como pueblo a imagen de su hijo, para instaurar el Reino mariano del Padre ya aquí en la tierra. Por eso nuestra querida MTA no descansó hasta encontrar instrumentos que la ayudaran a establecer su trono de gracias en México.
El 14 de septiembre de 1968 el Padre Humberto Anwandter, cenó con nuestro padre y fundador la noche antes de su muerte en Marienau y en esta última conversación que tuvo con él, logró expresar su iniciativa de querer iniciar con el Movimiento en alguna otra parte de Sudamérica donde aún no hubiera Schoenstatt. Los países que el proponía eran México o Colombia. Nuestro padre le preguntó:
– "¿Por qué motivo?". - El P. Andwanter respondió: porque son dos países grandes, muy católicos, tienen vocaciones y Schoenstatt no está ahí todavía. Entonces nuestro padre fundador dijo dos cosas:
"No bastan los motivos objetivos para algo. Tienen que llegar a México y a Colombia, pero la pregunta es cuándo, cuál es el momento; yo nunca he hecho algo sólo porque objetivamente es así, siempre he esperado una señal de la Providencia que me diga que aquí está la puerta abierta, que es el momento adecuado; les aconsejo que esperen, Dios les va a mostrar el momento y el lugar oportunos. ”
Al día siguiente, el 15 de septiembre de 1968, nuestro padre fue llevado repentinamente a la eternidad, y en su corazón que fue fiel a la Iglesia, se llevó el anhelo del P. Anwandter, de iniciar con Schoenstatt en México. La Divina Providencia tenía planeado que nuestro padre mismo fuera la primera puerta abierta para este inicio en México.
FUNERAL DE NUESTRO PADRE-
"PRIMERA PUERTA ABIERTA PARA UN NUEVO COMIENZO DE SCHOENSTATT EN MÉXICO"
Schoenstatt, desde sus inicios ha sido el resultado de la conducción divina, a través de la ley de la puerta abierta y de la docilidad humana, un juego santo entre un Padre amoroso y la respuesta noble de amor de parte del hombre.
Hoy reconocemos y agradecemos con gran alegría que nuestro padre fundador mismo fue la primera puerta que utilizó Dios para comenzar a escribir historia santa en nuestro país. Su funeral fue la ocasión que la Divina Providencia utilizó para dar a conocer al Padre Juan Manuel la obra de Schoenstatt, su carisma y la persona misma del fundador.
El 15 de septiembre de 1968, siendo el aún seminarista, fue invitado al funeral de nuestro padre en Schoenstatt Alemania. Esta experiencia de la familia internacional y de la vida de santidad de nuestro padre, resumida en la frase “Dilexit Ecclesiam” sobre su tumba, le motivó a decidirse por Schoenstatt y su misión.
LAS HERMANAS DE MARÍA VISITAN LA CIUDAD DE MEXICO – LA SEGUNDA PUERTA ABIERTA
Un año después en 1969, surgió la inquietud en nuestras Hermanas de la provincia de Texas, de ir a México a extender ahí el Reino de Schoenstatt. Las hermanas por su parte también buscaban una puerta abierta para fundar Schoenstatt en México. La Hna. M. Annetraud le comunicó este interés a Monseñor Krautscheid quien hizo el contacto a su vez con Monseñor Havers, párroco entonces de la parroquia Santo Tomás Moro, en la Cd. De México. El invitó a las hermanas a establecer una casa en la ciudad, por lo que en el año de 1971 viajaron desde Lamar, Texas a la ciudad de México, junto con las superioras para conocer el país. Fue la Mater misma, el signo visible y decisivo que les dio a las hermanas la certeza de que este inicio en México era querido por Dios, por ella misma y por el padre fundador. Ella fue la segunda puerta abierta, pues al llegar las hermanas a la capilla del Centro juvenil que se ubicaba frente al Colegio Alemán, se sorprendieron al ver la imagen de la MTA, ya las esperaba para ese nuevo comienzo. Frente a la imagen las hermanas decidieron aceptar la invitación que Monseñor Guillermo Ma. Havers les había hecho para establecer una casa en la ciudad de México. Esta imagen de la MTA había sido pintada por indicaciones del P. Buecher en 1955, año en que fue coronada por las familias alemanas residentes en ese lugar.
El 18 de agosto de 1973, las Hermanas de María: Margarita Gründing y Alicia Vögel fueron enviadas en misión a México desde su casa Provincial, partiendo de ahí el día 20 de agosto, para iniciar su trabajo en la parroquia de Santo Tomas Moro. A finales del año integraron los primeros grupos de Schoenstatt en la colonia Portales. Por su parte en ese mismo año en Querétaro, se empezaban a formar los primeros grupos de jóvenes y seminaristas, por la tarea conjunta del P. Juan Manuel Pérez Romero y del P. Guillermo Múzquiz, entonces seminarista.
LA DIVINA PROVIDENCIA ENTRELAZA CAMINOS- CREA FAMILIA LA TERCERA PUERTA ABIERTA
fue el encuentro que se dio entre las hermanas y el P. Juan Manuel el 12 de abril de 1974. Las hermanas Margarita y Alicia, ya estando ubicadas en Ciudad Satélite, acudieron al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para recoger a un sacerdote alemán, el P. Gentges, encontrándose providencialmente con el P. Juan Manuel Pérez Romero sin conocerlo, él las identificó por su vestido de Hermanas de María. El P. Juan Manuel Pérez por su parte esperaba algunos sacerdotes del Instituto de los Padres Diocesanos de Schoenstatt de Alemania. Así que en ese momento invitó a las hermanas a su ordenación sacerdotal que sería en Querétaro en la Víspera de Pentecostés de ese mismo año. A partir de entonces se inició comunicación entre él, la Hermana Margaret y los grupos de Schoenstatt que el P. Juan Manuel ya había formado. Ella comenzó a ayudarle desde Satélite con el creciente y joven Movimiento de Querétaro.
Al siguiente año, en 1975 se abrió LA CUARTA PUERTA, cuando el P. Juan Manuel Pérez Romero viajó a Schoenstatt Alemania, para entre otras cosas, solicitar al Consejo General de las Hermanas de María que enviaran Hermanas a Querétaro y el anhelo de la gente era tener lo más pronto posible un Santuario. Ya se había comenzado a ofrecer muchas oraciones, sacrificios, y peticiones a la Sma. Virgen para que ella escogiera lo más pronto un lugar para su Santuario.
En 1976, a través de la visita de la Hermana Heriberta, la Asistenta General de la Provincia de las Hermanas, se abrió la QUINTA PUERTA, pues hizo una visita a la ciudad de México y observando la vida que se había despertado en los grupos de Satélite apoyó decididamente la fundación de Schoenstatt en México. Al final de su visita expresó: “Aquí en México la Virgen tiene prisa. Ella promueve que las hermanas lleguen a Querétaro”
Las hermanas Margret Gründing, y Madleen Kneer abrieron LA SEXTA PUERTA cuando hicieron su primera visita el 19 de agosto de 1977 para preparar su establecimiento aquí en Querétaro. Ese mismo día el P. Juan Manuel, acompañado de algunos otros sacerdotes diocesanos, invitó a las hermanas a que conocieran un terreno para la probable construcción del Santuario. Estando en el terreno, le pidieron a la Sma. Virgen que les mostrara si este erael lugar donde quería establecerse y enterraron una medalla donde ahora se encuentra la Ermita, dentro del terreno del Santuario. Cuando las Hermanas se pusieron en marcha de regreso a Ciudad Satélite en el estado de México, se dieron cuenta de que en el cielo se había aparecido un doble arco iris, símbolo que ellas interpretaron como una señal que la Mater les daba como respuesta a lo pedido. El 7 de septiembre de 1977, las hermanas Margret, y Madleen se establecieron definitivamente Querétaro. La Mater les había preparado varios regalos. Un trabajo para la Hna. Margarita en un colegio y un departamento para vivir cerca de la Iglesia de Cristo Rey, donde ayudaron también con la catequesis. A su llegada se impulsó aún más la formación de grupos de señoras, matrimonios, juventud femenina y señoritas profesionistas. Los primeros grupos de Señoras y de Matrimonios se reunieron el 18 de octubre de 1977. Las primeras Ramas que se fundaron a partir de los grupos iniciales fueron: las Ramas de la Juventud Masculina y Femenina, la Rama de Profesionistas, la Rama de Familias en 1978 y la Rama de Señoras en 1979. La Divina Providencia había abierto no sólo una puerta, sino muchas hasta que logró que todos los instrumentos estuvieran en el lugar correcto para iniciar con la fundación de Schoenstatt en México.
BENDICIÓN DE LA ERMITA
En 1977 fue un año lleno de bendiciones para la naciente familia de Schoenstatt. No había duda alguna que la Mater y el padre fundador se encontraban detrás de todo, que incluso habían confirmado a través de muchos signos, grandes y pequeños, que el momento oportuno del cual había hablaba nuestro padre fundador con el padre Andwanter, había llegado.
ANHELO POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SANTUARIO
El anhelo por la construcción del Santuario crecía cada día más en el corazón de las personas que formaban parte de un grupo de crecimiento espiritual en Schoenstatt. El Santuario se vislumbraba como un lugar de encuentro, de unión, de identidad y como un manantial de santidad para la vida diaria.
LA PRIMERA PALADA
Antes de iniciar con la construcción del Santuario, la Familia de Schoenstatt se reunió para empezar los primeros trabajos de excavación y nivelación del terreno. La fecha elegida por la Divina providencia fue el 15 de septiembre de 1978 en recuerdo a la fecha de fallecimiento de nuestro padre fundador y por haber sido su funeral la ocasión para abrir la primera puerta hacia México. La primera palada fue un acto emotivo en el que se manifestó el entusiasmo y la unidad de la familia, escuchamos de la crónica:
“Para preparar este día tratamos de aumentar las contribuciones al Capital de Gracias: Más oración, o mejor dicho, una intensa vida de oración; fiel cumplimiento del deber; esfuerzos intensificados de nuestra autoeducación; actos de confianza, etc. para que la Sma. Virgen escogiera este lugar y lo transformara en un lugar de gracias… Además, se hizo una peregrinación con antorchas desde el entronque de la carretera hasta el terreno… Varios jóvenes del primer grupo de la Juventud Masculina hicieron su Alianza de Amor y cinco matrimonios y varias señoras su Acto de Inicio a la Alianza”.
ACTO DE CIMIENTOS
El 18 de marzo de 1979 se tuvo el acto de los cimientos. Los dos sábados anteriores al día de la bendición se ayudó con la limpieza y excavación del lugar. Miembros de las diferentes Ramas del Movimiento, fueron invitados a presentarse con pico y pala para excavar los fundamentos del santuario. Para este gran momento también se prepararon oraciones que se ofrecieron en el Acto. De la crónica escuchamos:
“Después de la Misa nos formamos para ir en procesión al lugar de la excavación. Rama tras Rama entró en las cepas y se ofreció como piedras vivas a la Sma. Virgen para su Santuario. Los ofrecimientos personales los pudimos colocar en una caja de hierro, que metimos después debajo de los cimientos detrás del altar… También se metió ahí una reliquia del Msr. Septién y de nuestro padre y fundador… tan grande fue nuestra alegría que ni nos dimos cuenta que habían pasado 5 horas”
COLOCACIÓN DE LA PIEDRA ANGULAR
EL 20 de mayo del 79 después de la Santa Misa se peregrinó al lugar de la construcción para el Acto de la Piedra Angular. En la piedra angular se hizo un hueco para insertar oraciones de alianza, consagraciones y ofrecimientos. El sacerdote representante del Señor Obispo hizo un toque simbólico con un martillo sobre la piedra y después insertó su hoja de consagración y comentó: "Yo pongo en esta Piedra Angular una hoja blanca, firmada con mi nombre, porque quiero regalar a la Virgen en este hermoso día mi poder en blanco." Después siguieron los representantes de ramas y grupos y todos quienes quisieron hacer el toque con el martillo y colocar una oración en la piedra angular. La piedra angular se colocó en la esquina izquierda del santuario, la cual tenía incrustado en el frente una piedra del piso de la Basílica de la Virgen de Guadalupe y por otro lado una del Santuario Original de Schoenstatt en Alemania. En la piedra angular también se inscribió el nombre y misión del santuario: MARIA, MATER ET REGINA, COR FIDELE ECCLESIAE (María, Madre y Reina, Corazón fiel de la Iglesia) Escuchemos la oración de este día:
“Querida Madre, tocando la Piedra Angular con el martillo, queremos decirte que deseamos ayudar en la construcción espiritual y material de tu Santuario y hacer la misión del Santuario la nuestra. Fórmanos, Madre y Reina, para ser contigo: CORAZON FIEL DE LA IGLESIA. Queremos amarte, honrarte y luchar por Ti, nuestra Reina. Completamente entregados a Ti queremos ayudarte a ser la fuerza animadora e inspiradora de la Iglesia en nuestras familias. Fórmanos, Madre y Reina, para ser contigo Corazón fiel de la Iglesia. Te pedimos que nos regales un corazón fiel y constante: un corazón que conserva limpio y puro su primer amor, que continuamente hace crecer este amor, que conserva este amor en pruebas y sufrimientos, y que ama al prójimo para toda la eternidad. Fórmanos, Madre y Reina, para ser contigo Corazón fiel de la Iglesia” .
NOMBRE Y MISION DEL SANTUARIO
En la piedra angular se expresó la identidad y la tarea para la Familia de Schoenstatt. MARIA, MADRE Y REINA: Desde la Cruz en el Gólgota y en el milagro de Guadalupe en el Tepeyac, Ella se ha revelado como Madre y en cada santuario se le corona como Reina para que por su intercesión lleguemos a comprender y vivir el misterio de Cristo.
CORAZON FIEL DE LA IGLESIA: Juan Pablo II, en su primera visita a México en 1979 mostró a María como Virgen fiel y expresó la esperanza de que el pueblo mexicano viva esa fidelidad. Esto inspiró una corriente de vida en la Familia de Schoenstatt y se incluyó la palabra “fiel” en el nombre del Santuario.
BENDICION DEL SANTUARIO
A inicios del año 1980 solo se encontraban los muros y el arco de adentro, pero las obras de construcción siguieron adelante. En ese mismo año llegó el altar desde Alemania Días antes de la bendición comenzaron a llegar también viajeros desde Schoenstatt y de diferentes partes del mundo: desde Alemania y como representante oficial del lugar original llegó el P. Humberto Anwandter quien no podía faltar. Llegaron varios autobuses con peregrinos, así como algunos schoenstattianos de América Sur, y sobre todo mucha gente de los alrededores y de Querétaro.
El día de la bendición del Santuario, el 18. de octubre 1980, se reunieron todos los presentes frente al Santuario, esperando la solemne procesión de sacerdotes con el Sr. Obispo, Don Alfonso Toríz Cobián. Se hizo la consagración del altar y luego la solemne bendición del Santuario. Pero este acontecimiento tan importante no podía celebrarse solo un día, sino que tenía que desembocar en una alegre fiesta familiar, así se llevó a cabo la primera kermés del Santuario con puestecitos y una hermosa convivencia familiar.
A partir de la bendición del Santuario se comenzó a celebrar Misa de Alianza los 18 de cada mes. Fue así como el flujo de peregrinos, que ya había comenzado con la bendición del Santuario, siguió aumentando en números. Todos veían admirados como la Mater atraía en forma muy palpable hacia sí, los corazones juveniles, como los transformaba y enviaba desde el Santuario.
Familia Guadalupana
En Alianza – Fiel a la Misión del Padre
